Uno de los objetivos centrales de la CTERA ha sido y es, incidir para que las políticas públicas se orienten a cumplir plenamente con el derecho social a la educación. Esa conducta histórica pone hoy a la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina ante el desafío de obtener la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo, ya que la actual es insuficiente para poder alcanzar las metas que marca la Ley Nacional de Educación, cuyos propósitos cuentan con un consenso absolutamente mayoritario en nuestra sociedad.

Por ello, la CTERA lanzó la campaña por una nueva ley de financiamiento educativo, con el objeto de elevar del 6 al 10 % del PBI, la inversión educación.

La ley anterior, Nº 26.075, se sancionó en 2005 y su aplicación se llevó adelante entre 2006 y 2010.

El 10% solicitado implica poder destinar un 8% para la educación obligatoria y un 2% para la educación universitaria. El objetivo es que el incremento se realice de manera progresiva, cumpliéndose íntegramente en el 2021. Las nuevas metas que deberían cumplirse son Cobertura Estatal del primer ciclo del Nivel Inicial, con carácter educativo, no meramente asistencial; bajar la tasa de sobre edad en Educación Primaria; mejorar la tasa de egreso en la Escuela Secundaria; garantizar escuelas de jornada completa en todo el país; enseñanza de una segunda lengua desde la Escuela Primaria; sistemas de prevención en Salud Laboral, con participación de los sindicatos y alcanzar un salario para el Trabajador de la Educación, que le permita vivir con un solo cargo, que comprenda hora áulicas y horas pagas para el resto de las tareas pedagógicas.

En Mendoza, el SUTE ya anunció que desde las jornadas de formación sindical que tendrán lugar este lunes 30 de mayo, se realizará el lanzamiento de la campaña para que el Congreso Nacional sancione esta ley que permitirá mejorar la calidad de la educación en todo el país.