Más de 50 escuelas de Mendoza continúan con graves problemas edilicios y en muchos casos, estas instituciones tuvieron que ser inhabilitadas por un prolongado tiempo, ya que no están garantizadas las condiciones mínimas de seguridad para permitir el normal dictado de clases.

Esta semana algunos medios periodísticos dieron a conocer la cifra que gasta la Dirección General de Escuelas en alquilar lugares, aulas, salones, para aquellas instituciones que no tienen edificio propio o cuya estructura está inhabilitada.

Se trata de alrededor de 120 establecimientos que tienen un costo anual de renta de $40 millones, una cifra muy elevada que no se recuperará, debido a que se trata de dinero utilizado para alquilar.

Muchos edificios colapsaron después de las intensas tormentas que se registraron a mediados del mes de abril, lo que provocó que cientos de alumnos perdieran días de clases por no tener un lugar donde ir a estudiar. Muchas de estas instituciones tuvieron que “mudarse” a otros lugares para poder continuar con su ciclo lectivo.

Es por eso que en los últimos días hubo suspensión de clases, como así también traslados de estudiantes y Trabajadores de la Educación a otras salas, aulas, salones, casas particulares o edificios.

Este problema viene desde larga data, pero las gestiones de gobierno pasan y las soluciones definitivas no aparecen. Los actuales funcionarios tienen la obligación de dar respuestas urgentes y definitivas. Hasta el momento decenas de escuelas tuvieron que mudarse debido a reparaciones en su estructura, sin embargo “los parches” no han sido la solución que se espera y, en muchos casos, esos arreglos parciales no se terminaron de hacer.

Como saldo aún más negativo, muchas escuelas no cuentan con edificio propio y otras ni siquiera tienen el terreno para su construcción.

Para tapar esas falencias la Dirección General de Escuelas sale a alquilar lugares para estas entidades, que en la mayoría de los casos no ofrecen el espacio físico necesario y mucho menos condiciones adecuadas para el normal funcionamiento de una escuela.

Se estima que cada alquiler oscila entre $8 mil y $160 mil pesos mensuales, lo que equivale a los $40 millones de pesos anuales destinados sólo para renta. Cifra más que considerable que serviría para reparar muchas instituciones que están dañadas.

Gabriel Siola, Director General de Administración de la DGE, dijo a diario El Sol: “La Nación nos prestará $60 millones por fuera del presupuesto, como parte del plan de emergencia para atacar los problemas de infraestructura que nos afectan”.

Las deficiencias en las condiciones edilicias no son el único inconveniente que existe en la Escuela Pública de Mendoza, sino también que hay otras necesidades básicas que el Gobierno Escolar aún no resuelve.

Más problemas sin resolver

En varias instituciones de la provincia las raciones de la merienda no alcanzan a cubrir la demanda de la matrícula de alumnos que la necesita.

En otro orden, en algunas escuelas, como por ejemplo en Lavalle, aún no regularizan el transporte público y los alumnos que viven en zonas alejadas siguen perdiendo días de clases.

Otra de las preocupaciones son las bajas temperaturas que llegan en esta época del año y todavía quedan entidades educativas que tienen problemas de calefacción. La falta de gas natural, como así también la falta de recarga en los zepelin, provoca que las escuelas no puedan calefaccionarse adecuadamente.