Proyecto de Ley de la oposición, propone reapertura de paritaria salarial y doble aguinaldo para trabajadores estatales


Fue presentado este jueves -24 de mayo- en el Salón Rojas, Anexo de la Legislatura de Mendoza, por el Senador Víctor Hugo Dávila. Asistieron legisladores del arco opositor y referentes gremiales de la provincia, entre los que se encontraba el Secretario General del SUTE, Sebastián Henríquez.

A instancias del reclamo de distintos sectores del sindicalismo y con el apoyo del arco político opositor de Mendoza, el Senador Víctor Hugo Dávila presentó un proyecto, que tomó estado parlamentario el pasado martes, y que según sus propias palabras «consiste en 3 artículos: el impulso de la reapertura de la paritaria y la consecuente discusión salarial de los empleados de la provincia; habilitar al Ejecutivo la modificación de partidas presupuestarias a fin de dar respuesta a esta demanda y establecer un catorceavo salario, lo que sería un doble aguinaldo, para todos los trabajadores de la administración pública de la provincia. Esto está contemplado para el año 2018 habida cuenta de que existe hoy una retracción, es decir, en términos reales existe una disminución salarial, porque el aumento que la mayoría de  los estatales ha cobrado es del 5% y las estadísticas oficiales de la provincia hablan de un 12.4% de inflación al mes de abril. Agrava la situación la escalada contra el peso que se ha dado en el último tiempo y que inevitablemente se va a trasladar a los precios. Consideramos que los trabajadores de la provincia no deben ser los que paguen el desmanejo  económico de los gobiernos tanto provincial como nacional y los trabajadores que son la base del consumo, no pueden ser la variante de ajuste. Entonces, el doble aguinaldo vendría un poco a compensar la pérdida que han sufrido los trabajadores hasta el momento. Y reiniciar la discusión salarial desde ahora y hasta fin de año».

Consultado por la prensa -en caso de aprobarse el proyecto- acerca de cuándo debería pagarse el catorceavo aguinaldo, Dávila precisó: «nosotros queremos que sea cobrado por los trabajadores como otro aguinaldo, es decir, la primera mitad en junio y la otra mitad en diciembre».

Acerca de los fondos para el pago, el Senador indicó: «la provincia maneja fondos. Sin ir más lejos, hay 300 millones de pesos que Mendoza tiene invertidos en Lebac, o sea, en la especulación del circuito financiero del país, que van a rendir 40% más, según indicaron desde Economía de la Nación. Consideramos que este gobierno se ha encargado de garantizar una burbuja especulativa a través de bonos, y que esos beneficios se los están llevando los grupos especuladores. Esto, no puede ser a costa de los trabajadores que ven disminuido su salario. Tiene que haber una revisión de la política económica  que, a las claras no está dando resultado, porque distintos sectores de la economía y la gente en general, la está pasando mal y los indicadores económicos no mejoran».

Respecto de las posibilidades reales de que el proyecto pueda aprobarse, el legislador indicó: «en el caso del Senado tenemos un apoyo de todos los bloques de la oposición, por ello vamos a llamar a una sesión extraordinaria de la Cámara de Senadores a fin de tratar este punto, e incluso tenemos el guiño de algunos legisladores oficialistas que podrían habilitar para que se de la discusión. En el Senado tenemos una paridad completa de 19 a 19, por lo que no sería imposible lograr la media sanción, después tenemos que pelearla en Diputados».

La voz del SUTE

Luego de que los legisladores que presidieron la presentación del proyecto se expresaron, llegó el momento de los referentes sindicales. A su turno, el Secretario General del SUTE, Sebastián Henríquez, hizo un llamado de atención ante los presentes: «en el país se está dando algo muy grave, que es la erosión del Estado de Derecho, que ha llegado al punto de convertir a determinadas instituciones en una ficción, en una suerte de representación tragicómica; por ejemplo lo que está sucediendo con la paritaria. No hay que naturalizar hechos, como que el gobierno de Mendoza arrancó las paritarias en diciembre pasado, amenazando y diciendo que aquel que no aceptara lo que se estaba ofreciendo, iba a recibir menos. En el caso de los Trabajadores de la Educación, lo hicieron con la famosa clausula gatillo. Por no haber aceptado lo que querían imponer, ahora no la tenemos. Esto plantea claramente, que para el gobierno la paritaria no es una negociación, más bien diría yo. es una especie de asalto, donde vos entrás a un cuarto cerrado y tenés a alguien que te dice: lo que hay es esto, pero si no aceptas lo que yo quiero, te vas con menos. Entonces, todas las paritarias tenían un final anunciado desde diciembre. Y esto es muy grave, porque lo que busca el gobierno es generar un mecanismo de disciplinamiento y aleccionamiento para el conjunto de los trabajadores, bajo la lógica del castigo constante. Obviamente, que nosotros queremos ser incluidos al igual que el resto de los trabajadores estatales, y que no haya mecanismo de discriminación, por más que no haya habido acuerdo en la paritaria, porque lo que hacen todas estas cosas es aniquilar a la paritaria como ámbito».

Sobre los salarios, Henríquez manifestó que «los Trabajadores de la Educación junto a los trabajadores municipales, tenemos los salarios más bajos de toda la administración pública. Estamos hablando de celadores que cobran 8000 pesos por mes y que tuvieron un aumento de 400 pesos hasta junio y docentes con 10 años de antigüedad, que tuvieron un aumento de 500 pesos. En el Sindicato, todos los días tenemos filas de compañeros y compañeras, que van a pedir un subsidio para pagar las boletas».

Por otro lado, el titular del SUTE, exhortó a los legisladores a que estén muy atentos en el seguimiento del tema meriendas de las escuelas «ayer leí en un medio que los proveedores de las meriendas le están pidiendo al gobierno que les actualice los valores en base a la inflación o de lo contrario van a llevar menos merienda a las escuelas. Plantean los proveedores, según la nota periodística, que tienen dos caminos: o les actualizan los contratos, o ellos tienen que reducir la mercadería en cantidad y calidad. Y acá es donde hay que estar atentos para saber qué va ha hacer el gobierno. Porque si se sientan con los empresarios y proveedores y les actualiza en base a la inflación por la presión del sector, que supongo que es legítima, entonces también tienen que hacerlo con los trabajadores que vivimos de nuestro salario. Y si no, el gobierno aceptará que los chicos tengan menos merienda en cantidad y calidad, hecho que sería totalmente contradictorio a lo que el mismo gobierno anunció a principios de año. Y la otra preocupación, es cómo va a afectar todo esto al presupuesto educativo. Porque como se sigue disparando la inflación y el Ejecutivo la había calculado en el 15% anual y ya lo estamos por superar, entonces, cómo van a hacer sin reasignar nuevas partidas para cubrir las necesidades con ese presupuesto que ya era de ajuste».

Finalmente, Henríquez sostuvo que «desde el SUTE celebramos esta iniciativa legislativa y estaremos acompañando. Nuestro gremio tiene paritaria no salarial el 4 de junio y vamos a estar exigiendo al gobierno que reabra la paritaria salarial. Es muy grave lo que está pasando en términos del Estado de derecho, en términos generales. Desde la sentencia del ítem aula en diciembre, sentencia que el gobernador desarmó ilegalmente, cambiando los tiempos procesales, y lo que está haciendo ahora el gobierno con la Juntas Calificadoras y de Disciplinas, es muy grave, ya que está desconociendo un Convenio Colectivo de Trabajo. Hay otro convenio colectivo que data de 2015 y que el gobierno no homologó y por ello lo quieren tirar por tierra. Están planteando que los Convenios Colectivos en el Estado, no tienen que existir. Es tan grave la situación, que con la toma del poder del gobierno en las Juntas de Disciplinas, el ejecutivo ya tiene la facultad de dar de baja a quién quiera y cómo quiera. Está habiendo una especie de suma del poder público del gobernador en todos los niveles de las instituciones, que está generando una situación de miedo por abajo, que provoca que los compañeros y compañeras piensen mil veces antes de hacer algo. Porque las reglas en juego ya no están claras. Ya no se sabe cuál es el límite. Antes decíamos que las paritarias eran sagradas y tenían fuerza de ley, y ahora no sabemos qué paritaria de las que se han firmado va a quedar en pie, porque le encuentran en resquicio a todas, para cuestionarlas y pasarlas por encima, con una justicia que empieza a darles la razón en todos los fallos».

 

 

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