Carlos Fuentealba: a 14 años de su asesinato, la misma lucha


Carlos Fuentealba nació en 1966 en Junín de Los Andes y fue asesinado el 4 de abril de 2007 durante la represión a una protesta de trabajadores/as de la educación en Neuquén. Ese día, un operativo policial reprimió cobardemente a trabajadores/as de la educación luego de un reclamo público en la ruta, acción decidida en asamblea luego de más de un mes de paros y de ninguna respuesta del gobierno. Luego de la manifestación cuando los/as compañeros/as se retiraban a un pueblo cercano, en un gesto aleccionador llegó la represión ordenada directamente por el gobernador Jorge Sobisch en la que José Darío Poblete, oficial del Grupo Especial de Operaciones Policiales, le disparó en la cabeza -a menos de dos metros y a través de la ventanilla del Fiat 147- al profesor de Química Carlos Fuentealba en el momento en que se iba a retirar. El gas lacrimógeno impactó en su cabeza y le produjo muerte cerebral.

Carlos tuvo diferentes trabajos y con gran esfuerzo llegó a ser docente, labor que desarrollaba en el Centro Provincial de Enseñanza Media (CPEM) número 69 del humilde barrio Cuenca XV. Era delegado gremial de ATEN y convencido luchador por la educación al servicio del pueblo.

Fuentealba es mucho más que una víctima de la represión estatal. Es el símbolo de una lucha constante en defensa de la educación pública y por una vida digna para todos/as los/as trabajadores/as de un sistema educativo que nos ha lanzado a la pobreza y la precariedad a lo largo de diferentes gobiernos. Pasan los años, pero la lucha es una y la misma.

La memoria por su lucha, que es la nuestra, está más viva que nunca. Cada vez que salimos a la calle a exigir #MásParaEducación y denunciamos el abandono del gobierno en las numerosas carencias que sufre la educación pública nuestro compañero Fuentealba está presente. La falta de trabajo para todos/as, la falta de salarios dignos, de mejores condiciones laborales, de vacunas para todos/as, de mantenimiento en las escuelas, de recursos suficientes para una supuesta presencialidad “cuidada” o para la virtualidad, la profundización brutal del ajuste en medio de la pandemia, todos estos y otros, son los motivos que hoy nos mueven a seguir luchando y que sin duda, son parte de la pelea que Fuentealba dio en su momento.

Multipliquemos su esfuerzo para que todos los días de lucha se conviertan en un día de justicia y de victoria.

Carlos Fuentealba, PRESENTE.

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