Fuimos miles en las calles para responder a la extorsión y humillación del gobierno


Este miércoles 30 de diciembre, miles de trabajadores/as de la educación marchamos en repudio a la amenaza del decreto desde el Nudo Vial de Costanera hasta la Legislatura. Fuimos en unidad con trabajadores/as del Poder Judicial y casinos, que también rechazaron la oferta de ajuste del gobierno, asambleas socioambientales y organizaciones sociales.

El 2020 ha sido un año en extremo difícil. Trabajadores/es, junto a las familias, nos tuvimos que hacer cargo de TODO en la educación, para que esta fuera posible. Con nuestros recursos y abocando todo nuestro tiempo. El Estado estuvo ausente de todo, excepto para controlar y ajustar el presupuesto. Incluso, cerraron unilateralmente la paritaria en marzo y solo mediante una acción judicial logramos -desde el SUTE- reabrirla en diciembre.

Fue un largo año de denunciar el ajuste, exigir el diálogo, realizar acciones en las redes, la Justicia y las calles contra tanto atropello, tanto ajuste, tanto ninguneo.

Cuando finalmente logramos sentarnos en la mesa paritaria, el gobierno vino con oferta cero.  “No hay plata” decían. Como SUTE, insistimos en mantener abierta la negociación. Finalmente apareció la primera y única oferta: obviar este año para recortar la tercera parte de nuestro salario (más del 30% es la inflación acumulada) y agregar un aumento insuficiente para el 2021 con cifras en negro.

Las escuelas en plenario RECHAZARON CONTUDENTEMENTE la propuesta. Y el gobierno, nuevamente cerró el diálogo.

En esta situación, salen ahora en los medios a buscar la división entre trabajadores/as y a militar la extorsión.  Amenazan en dar aumento por decreto pero dejando fuera las cifras en negro por no “haber aceptado”. Está claro que el gobierno solo conoce el diálogo en la lengua del maltrato, la imposición y el castigo.

¿No es hora de levantar la cabeza ante la humillación? ¿No es hora de obligar a que la tarea educativa sea de una vez reconocida en toda su esencial importancia para la sociedad? ¿No es hora de poner en la balanza todo lo perdido por el miedo a perder, todo lo no ganado por no arriesgar nada? ¿Si 60.000 trabajadores/as juntáramos toda nuestra  fuerza, qué opción tendría el gobierno que no sea retroceder y escuchar? ¿No es hora de que dejen de contar con nuestra obediencia?

Ayer fuimos miles. Esos miles ya dijimos NO, ya dijimos BASTA. Ya dijimos, o se sientan a dialogar o no iniciamos. Podemos crecer en fortaleza, en unidad. La victoria depende solo de nuestra fuerza.

 

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