Jornadas Institucionales: conclusiones del relevamiento del SUTE


A partir de las Jornadas Institucionales organizadas por la DGE, el SUTE realizó una encuesta para relevar los debates y evaluar las políticas del gobierno provincial y nacional en relación a la educación en tiempos de emergencia y el protocolo nacional  de vuelta a la presencialidad.

Ponemos a disposición la sistematización realizada sobre una muestra de 328 escuelas de los 18 departamentos de la provincia.

SOBRE PROTOCOLO

Por abrumadora mayoría se lo considera inviable debido a la los problemas edilicios y a la falta de recursos e insumos en las escuelas.

Los problemas edilicios, la falta de recursos e insumos en las escuelas fueron los argumentos predominantes con que se cuestiona el protocolo nacional. El transporte público, es un problema recurrente y fundamental para el acceso de trabajadores/as y estudiantes a las instituciones.

Algunas escuelas señalaron también enorme porcentaje de personal en situación de riesgo, que hace inviable cualquier retorno.

Se reclama inversión por parte del Estado en compra y entrega de recursos sanitarios (máscaras, barbijos, etc.), ante un eventual retorno, además de la necesidad de capacitación previa a celadores y celadoras.

Algunas opiniones:

“Es totalmente incumplible. No están dadas las condiciones para volver por todas las falencias que tiene la escuela, por la bimodalidad que se propone, la falta de recursos económicos, humanos, […] Además, de la gran logística que tendría que hacerse para que no se superpusiera tanta gente, transporte público, espacios compartidos, horarios de entrada y salida de todas las escuelas de Mendoza, docentes taxi, etc.”

“No tenemos los recursos necesarios para estar protegidos, tanto los docentes, celadores y directivos como los alumnos que asisten a nuestro establecimiento. El agua potable va y viene hay escasez y en varias ocasiones se corta el suministro por la demanda del barrio en que está inserto el establecimiento por lo tanto ni siquiera tenemos garantizado el agua para higienizarnos las manos. Ni hablar que soy docente de Nivel inicial y eso conlleva el uso compartido de materiales y juguetes, cabe aclarar que trabajo en una comunidad humilde y que no existen posibilidades de que cada alumno tenga sus materiales. El contacto físico es parte de la rutina diaria en la contención de un alumno cuando se está adaptando al jardín o simplemente cuando hay algún accidente y el niño se cae. No creo que estemos en condiciones de volver bajo ningún punto de vista».

“En nuestro jardín no se puede cumplir con el distanciamiento, los ámbitos de circulación son estrechos. No poseemos un lugar físico para aislamiento de casos sospechosos. No sé reintegrará el total del personal por estar exceptuado. No aceptamos la postura de que los docentes deban cumplir con la presencialidad y la virtualidad; es otra sobrecarga de trabajo. De dónde provienen los recursos para solventar los kits de limpieza e higiene. Falta de personal no docente. Problemas de agua y falta de arreglo de baños y lavamanos. Falta, por parte de la DGE, del cumplimiento con sus obligaciones como patronal…”

SOBRE SITUACIÓN EDILICIA

Es recurrente el planteo de problemas en servicios básicos como agua o sistema de cloacas, la falta de personal para garantizar el mantenimiento de los edificios, problemas en baños y ventilación de espacios. Escasez de espacios seguros y saludables, ya sea por las aulas pequeñas o la poca ventilación con la que cuentan, más la falta de insumos de limpieza. Todo esto, transforma a los edificios en lugares de riesgo.

Opinión de una escuela de Luján: “No contamos con condiciones edilicias para impartir clases presenciales de 15 alumnos, ya que las aulas son de dimensiones pequeñas. Contamos con dos celadores solamente para una matrícula de 600 alumnos. La escuela no cuenta con piso tecnológico para sostener la virtualidad. Sólo un aula cuenta con señal de internet”.

Opinión de una escuela de Tunuyán: “La escuela está a 35 kilómetros del centro de Tunuyán, No tenemos agua potable, es de pozo. Los niños viajan el 90 % en transporte escolar y el 10% es de la zona. La sala de primeros auxilios está a 20km de la institución. No tenemos recursos para elementos de limpieza, porque no alcanza con los $1.000 qué nos da el gobierno”.

SITUACIÓN DE ALGUNAS MODALIDADES

 Escuelas técnicas: el trabajo en talleres, la manipulación de materiales, herramientas y maquinarias comunes, contrasta con la falta de elementos de higiene y seguridad que son imprescindibles. La extensión horaria que se cumple en las escuelas, hace impensable la vuelta a la prespecialidad sin aumento presupuestario y una modificación en las condiciones de los talleres.

Escuelas especiales: las trabajadoras alertan sobre las condiciones de vulnerabilidad física de las personas con discapacidad. Allí el contacto físico es imprescindible para facilitar el acompañamiento de la motricidad. Las compañeras invitan a reflexionar sobre quiénes son los sujetos que asisten a las escuelas especiales, las limitaciones, por ejemplo, en el uso del tapabocas en personas con autismo, el obstáculo para la comunicación verbal de quienes se nutren de la observación de la modulación, como así mismo la limitación para la expresión y la detección de emociones que esta medida obligatoria implica. Plantean que la única posibilidad de vuelta a la presencialidad sea la certeza de que no existe riesgo alguno para salud de docentes y estudiantes.

SOBRE BIMODALIDAD

El rechazo a la bimodalidad es abrumadoramente mayoritario. Los argumentos son la extensión de la jornada laboral, lo cual ya se dio con la “virtualidad” y la falta de una remuneración económica acorde al trabajo realizado. Hay un temor fundado de que implicará una sobrecarga mayor de tareas, lo cual también implica riesgos en la salud.

RECURSOS TECNOLÓGICOS Y CONECTIVIDAD

Las respuestas, de forma mayoritaria, muestran una situación de enorme heterogeneidad y desigualdad entre docentes y estudiantes; entre zonas y entre sectores sociales. La carga de datos y el costo excesivo que esto ha aparejado en estos tiempos, es constantemente señalado.

Los problemas más recurrentes son los siguientes:

  1. precariedad de muchos/as docentes y de muchísimos/as estudiantes;
  2. recursos compartidos en familias de menos recursos, lo cual dificulta el vínculo pedagógico, disfrutar, crear y vincularse;
  3. quienes tienen algunos dispositivos señalan muchos problemas de conectividad y/o problemas económicos para pagar paquetes de datos o servicio de internet.

En las escuelas rurales el problema se agrava.

Por esto, es posible señalar que la desigualdad social precedente en el sistema educativo se agravada profundamente por la “brecha digital”.

La exigencia al Estado para que provea los dispositivos, capacitación y servicio de conectividad es mayoritaria.

Algunas opiniones:

Escuela de Capital: “…el 30% ha respondido favorablemente, otro 30% a medias, y los demás no han podido trabajar virtualmente”.

Escuela de Guaymallén: “…el 75% ha logrado la conexión con un dispositivo por hogar, con dificultades, pero con mucho esfuerzo”.

Escuela de Godoy Cruz: “Nuestros estudiantes son muy vulnerables, no tienen conectividad y muchas veces con un solo celular sostienen las tareas de cinco chicos. En estos momentos, la situación que plantean es que el poco dinero que consiguen con changas, es para comer y no pueden cargar datos. Los puntos que plantean los municipios para proporcionar conectividad son en zonas muy alejadas y pocos. Necesitarían moverse en micros y es exponerlos al contagio”.

DEMANDAS SALARIALES Y NO SALARIALES

  • Apertura de paritaria. Aumento salarial acorde a la inflación. Pago de aguinaldo. Pago de ayuda de útiles, de vestimenta a celadores y de todas las deudas por malas liquidaciones sistemáticas.
  • Acordar condiciones de trabajo a distancia en paritaria.
  • Recursos tecnológicos y conectividad para garantizar educación a distancia. Capacitación en “educación virtual”.
  • Capacitación y elementos de trabajo para celadores/as.
  • Movimientos estatutarios y llamados a suplencias en todos los niveles.
  • Emisión de bonos de puntaje y certificados psicofísicos.
  • Rechazo a una educación basada en la productividad, homogenización de aprendizajes y precarización pedagógica.

SECRETARIADO EJECUTIVO SUTE

Previous Queremos trabajar: exigimos inmediata emisión de bono para educadores/as de Nivel Secundario
Next ENDEUDARSE PARA TRABAJAR