Mendoza, entre las tres únicas provincias que no dieron aumento salarial en 2020


Solicitada del SUTE publicada en los medios este domingo 6 de diciembre

Hoy, existen solo 3 provincias en todo el país que no han dado ninguna recomposición salarial: Mendoza, Chubut y Neuquén.

¿La pandemia? ¿Discriminación política hacia Mendoza?

De esas tres provincias, dos están gobernadas por el oficialismo nacional. Mendoza, por la oposición. A menos que el oficialismo se discrimine a sí mismo, el relato de la “discriminación” no encuentra asidero. Además, hay provincias gobernadas por la misma alianza que Mendoza, como Jujuy y CABA, más “ricas” y más “pobres” que nuestra provincia, que han dado algún tipo de aumento (aunque sin acuerdo paritario y con conflicto)

Los ingresos corrientes en el mes de octubre en Mendoza, fueron un  57% más alto que el mes de enero de este año (pre-pandemia), superando en un 14% a la inflación interanual. Efectivamente, sigue siendo menos que lo proyectado en el presupuesto para este año, pero suficiente para comenzar a recomponer salarios. No lo hacen porque han decidido usar la pandemia para acumular recursos a costa de nuestro poder adquisitivo y derivarlos a la “obra pública”, más atractiva en votos y en negocios con el sector privado. Se viene año electoral, de eso se trata.

¿Sabe la sociedad mendocina que nuestra provincia, por primera vez en la historia de las paritarias, paga un salario que está por debajo del salario nacional testigo, que hoy es de $25.000? Esto significa que Nación deberá mandar fondos para pagar el salario inicial en Mendoza. Una maestra con 10 años de antigüedad en nuestra provincia NO supera los $29.000. Mientras los salarios iniciales en otras juridicciones de similares características (Córdoba, Santa Fe) superan y  amplían cada vez más la diferencia con nuestra provincia -aún con los 10 años de antigüedad-,  llegando incluso a $ 45.000, casi al doble,  el salario inicial en la vecina provincia de San Luis. El atraso es tan vergonzoso que un celador/a que se inicia, gana en Mendoza menos de $20.000.  ¿Quién puede vivir con eso?

Es decir, en términos de sus salarios, Mendoza está entre las provincias más pobres del país. Pero Mendoza, por el contrario, no es una provincia “pobre”. Como señala el informe especialmente por el CIEC:

“Resulta paradójico que provincias como Salta, Tucumán y Corrientes hayan otorgados aumentos salariales y Mendoza no. Si analizamos la riqueza jurisdiccional nos encontramos que Mendoza tiene un producto per cápita un 57% mayor a Salta, un 88% mayor que Tucumán y un 90% mayor que Corrientes[1].”

La pandemia explica una obvia caída en la recaudación de cualquier Estado, por parálisis de la producción, pero no explica por qué Mendoza no pudo hacer lo que la mayoría las provincias pudo. La única explicación seria, y fundamentada, que nos queda es la decisión política, ya que los datos demuestran que Mendoza puede dar aumento salarial. La pandemia nos pegó a todos pero el peso del ajuste no.

¿Nos ajustamos todos/as? ¿Hicimos todos/as el mismo esfuerzo? No. Se ajustó a los que menos tienen, a los que menos tenemos. Y un doble ajuste: porque los meses que el Estado recaudó menos, también gastó menos. Por un lado, ahorraron miles de millones en nuestros salarios y aguinaldo, que ya estaban presupuestados. Por el otro lado, otros millones en las escuelas cerradas, sin fondos fijos, sin programas socioeducativos, sino abono estudiantil ni del personal, sin llamados a suplencias, etc. Solo teniendo en cuenta el ahorro en el sistema educativo, superamos los 3.000 millones de pesos, el equivalente a un medio aguinaldo completo de todos los/as estatales.

Esta situación, en Mendoza, es tanto más vergonzosa y criminal, tras años de ajuste de una administración que había venido a “poner la provincia en orden”, a “terminar con la fiesta”. Y que, tras años de despidos en el Estado, ítem aula, ajuste salarial y ajuste en el presupuesto, sigue sin hacerse cargo de la situación en la que ponen a la provincia.

Este gobierno no está limitado por la realidad, sino por su posición política: llevan años fracasando tras la lógica del ajuste y del endeudamiento. No es la pandemia. Son Cornejo y Suárez. Sólo “saben” recortar, pero siempre a los/as mismos/as: a los/as que menos tienen. Su único compromiso es con el empresariado y los/as especuladores/as.

Cuando se pone en situación de miseria a los/as que sostenemos a la salud, la educación y la justicia, no se puede esperar otra cosa que más miseria. No hay plaza, ni ciclovía con la que puedan tapar eso.

[1] Datos en base a relevamiento INDEC y Censo 2010.

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