Un año sin Sandra y sin Rubén: exigimos justicia


Hace exactamente un año en la Escuela N°49 «Nicolás Avellaneda» del partido de Moreno explotó una garrafa de gas que se cobró dos vidas: la de Sandra Calamano, vicedirectora, y la de Rubén Rodríguez, auxiliar. Los/as chicos/as entraban unos minutos más tarde. Solamente por ese motivo, el crimen no fue mayor.

No decimos tragedia, decimos crimen. Porque no fue una garrafa de gas quien los mató, sino el abandono sistemático del Estado a la educación pública, la desidia deliberada y decidida desde el escritorio de los gobernantes de turno que siempre pone por delante cualquier negociado, cualquier engorde de sus bolsillos, cualquier empresa amiga o el pago de deuda ilegítima con los saqueadores de siempre, antes que la educación y que la vida de trabajadores/as y estudiantes.

La demanda que hemos sostenido desde el SUTE por #MásParaEducación tiene que ver con esto. Lo que sucedió en Moreno podría replicarse hoy en cualquier escuela de nuestra provincia. A diario denunciamos las situación de los edificios escolares sin servicios, en mal estado, apenas pintados para la foto y para esconder la falta de mantenimiento.

Crimen y encubrimiento

No les basta con destruir la escuela pública. Necesitan, además, ocultarlo: el INCAA prohibió la proyección del documental «Escuelas Bomba» en el Cine Gaumont de la Ciudad de Buenos Aires, donde se denuncia y se reconstruye la trama del abandono estatal que segó las vidas de Sandra y Rubén. No solo denunciamos y repudiamos la censura, sino que además comunicamos que el viernes 9 de agosto el documental será proyectado en la Sede Central del SUTE a las 18:30hs.

Seguimos exigiendo justicia por Sandra y Rubén. Seguimos luchando por juicio y castigo para todos los responsables políticos de estos crímenes. Y seguimos exigiendo para Mendoza y para todo el país: #MásParaEducación.

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